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No será un delito reparar tu celular.

Llegó a tal grado la desinformación que incluso hubo quien aseguró que cualquiera puede ser denunciado sin pruebas por publicar memes y un sinfín más de declaraciones amarillistas que aseguraban la forma en que atentaba esta reforma a los derechos humanos.

Desde hace unas semanas resuena en redes sociales la noticia de que con el T-MEC podrías ir a la carcel por reparar tu celular, o por mejorar tu computadora, leí con terror las notas de muchos medios reconocidos en México, y no, mi terror no era que me llevarían a la cárcel por ponerle un SSD a mi computadora o por aumentarle RAM, mi terror se debió a la gran cantidad de colegas expertos en tecnología que lo tomaban como algo cierto.

Los principales medios gritaban en notas amarillistas por la “censura” de la que podrían ser víctimas, ya que afirmaban que cualquiera podría hacer que se removieran contenidos de redes sociales con tan solo denunciarlo.

Las principales fuentes “especialistas en el tema” se sustentaron específicamente en dos fuentes: La organización Artículo 19 y La R3D en defensa de los derechos digítales.

Todos los medios han citado solamente a la R3d y a articulo 19 para afirmar que las reformas podrían censurar y castigar por modificar nuestros dispositivos, que, dicho sea de paso, como aficionados a la tecnología es algo indispensable para nosotros.

La R3d se atrevió a jugar con el desconocimiento de los internautas que llegó a comparar una medida tecnológica de protección con un mecanismo de censura, incluso se mencionó una medida de notificación y retirada cuando no se menciona en ningún momento en las reformas del TMEC.

Llegó a tal grado la desinformación que incluso hubo quien aseguró que cualquiera puede ser denunciado sin pruebas por publicar memes y un sinfín más de declaraciones amarillistas que aseguraban la forma en que atentaba esta reforma a los derechos humanos.

Y entonces, ¿Que pasa en realidad?

Es falso que podamos ir a la carcel por modifcar nuestra PC

Para poder determinar si lo que nos han dicho últimamente los medios de comunicación es verdad, necesitamos forzosamente hacer una comparativa entre el decreto oficial, mismo que siempre se publica en el Diario Oficial de la Federación contra una versión previa de la ley.

En Ingenia, lo hicimos por ti y  esto fue lo que encontramos:

  1. Se reformó la Ley Federal de Derechos de autor en 8 artículos, el resto no fue modificado.
  2. Se toca el tema del uso de materiales de derechos reservados en medios digítales, es decir, se prohíbe que una persona, institución o marca use materiales que pertenezcan a otra persona, que en realidad no es ninguna novedad, pero en esta ocasión se agregan las plataformas digitales, ya que anteriormente solo estaba dirigido a medios de comunicación
  3. Se establecieron reglas de derechos reservados para que los creadores de contenido puedan dar permiso o restringir el uso de sus creaciones, algo que ya se hacía antes, solo que ahora se contemplan plataformas digitales, además es importante mencionar que para que un creador pueda hacerlo, debió haber registrado su obra.
  4. La tan llevada “medida tecnológica de protección efectiva” que en algunas notas y hasta peticiones se le llama “candado” también es algo que lleva mucho tiempo entre nosotros y es perfectamente legal y ético. La ley la define como: “cualquier tecnología, dispositivo o componente que proteja el derecho de autor, artista, intérprete o ejecutante…” de que su material sea alterado, decompilado, copiado o robado. ¿Suena conocido? Sí, son las protecciones contra hackeo. No es, como aseguraron muchos, la prohibición de “abrir tu computadora” o de reparar tu celular donde tú quieras.
  5. En ningún lugar de las reformas sobre derecho de autor, propiedad industrial o el Código Penal, se aborda el tema de dónde reparar tu celular o tu computadora. En cambio, sí se prohíbe hacer copias ilegales de un programa (nada nuevo tampoco), o vender o distribuir o alquilar sin permiso copias, aunque sean legales. Son medidas que ya existen. La diferencia es que no estaban asentadas en la ley sobre derechos de autor. Lo estaban ya en el Código Penal en lo relativo a combate a la piratería.
  6. Se señala con claridad que los proveedores de servicios en línea (es decir, Google, Facebook, Twitter, etc.) no están obligados a monitorear los contenidos que la gente sube para vigilar que no se violen los derechos de autor, aunque no se les impide. Y de hecho, lo hacen. Hay que recordar que al propio presidente YouTube le bajó un video por usar música sin poseer la titularidad de los derechos.

Como conclusión podemos decir que como internautas tenemos la obligación de verificar lo que leemos y no creer ciegamente títulos sensacionalistas, ya que la R3d y artículo 19 nos pusieron a luchar contra un enemigo que no existe.

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